+562 2 714 8760
contacto@cabezaycuello.cl
La Concepción 191 Oficina 201, Providencia.

Síntomas del linfoma cancerígeno en el cuello

linfomas

Los linfomas son enfermedades cancerosas o neoplásicas del sistema inmune, es decir, afectan al sistema que coordina las defensas del organismo. Comúnmente se le suele llamar el cáncer de los ganglios, puesto que allí se concentran los linfocitos.

 

Se trata de linfocitos que se amotinan creyendo que el organismo está bajo ataque por un germen desconocido. Este error se produce por una serie de cambios dañinos que se acumulan en el ADN de uno de estos linfocitos.

 

Dado que la mayoría de los linfocitos viven y trabajan en los ganglios linfáticos, es allí donde suelen dar las primeras molestias, aunque también pueden afectar otros órganos (bazo, hígado, médula ósea, etc.) en los cuales su presencia afecta las funciones normales de éstos. Al ser células que circulan por todo el organismo, no cabe el concepto de metástasis o ramificación y el médico especialista debe estimar la extensión de la enfermedad de diversas maneras.

 

El que nuestras defensas se dediquen a otras cosas disminuye nuestra capacidad para rechazar infecciones y en caso de infiltrar la médula ósea (donde se producen las células de la sangre), pueden dar anemia, infecciones graves o sangramiento.

 

El en siglo XIX el Dr Hodgkin describió la enfermedad que hoy lleva su nombre, un tipo específico de linfoma que suele afectar a pacientes jóvenes con masas cervicales y toráxicas. A todos los demás linfomas se les llama usualmente “No Hodgkin” y esta diferencia es importante porque el tratamiento es completamente distinto. Actualmente sabemos que existen varios tipos muy distintos de linfomas, tanto en su comportamiento como en agresividad. Esto se debe a que el trastorno genético que originó el comportamiento tumoral es distinto, como por ejemplo el Linfoma de Burkitt. Esto condiciona que la toma de biopsia es muy importante para definir frente a cual linfoma estamos y así administrar la terapia específica a ese linfoma.

 

Dado lo anterior, es particularmente importante que cada caso sea manejado por un equipo médico multidisciplinario, que incluya a lo menos a un hematólogo, un radioterapeuta y un cirujano oncólogo de manera de avanzar con paso certero en el diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades.